Estos últimos días he sentido una carga muy pesada en mi espalda, siento dolor físico, interior y emocional, con el cierre de ciclos se movieron sentimientos, pensamientos y formas de actuar que venía ya arrastrando de tiempo atrás, como siempre les digo, la vida te pone entre la espada y la pared para que cambies cualquier cosa a la que te aferres y te haga daño.

 

El tema de introspección más fuerte a sanar ha sido la autocrítica, siempre he sido muy exigente, no sólo hacia mí, también con los que me rodean, pero finalmente termina siendo una consecuencia de lo que siento hacia lo que hago. Nunca es suficientemente bueno, nada está terminado y lo que logro hacer, necesita reconocimiento público para validarse.

 

Esta forma de actuar es muy común, aún más en los artistas, le llaman “El síndrome del impostor”, una forma de autosabotaje que lo vivimos muchos, tiene que ver con lo que nos rodea, pero aún más con lo que nos contiene dentro.

 

En lo personal esta situación pasa regularmente desapercibida, no la hago consciente, hasta que mi grillito conciencia, ósea mi hermana, me recuerda que estoy entrando en esa situación, generalmente viene después del periodo de cambios, donde todo se desajusta y siento que caeré al vacío.

 

En otras ocasiones pasa, vuelvo a empezar con más fuerza y valentía, mucho positivismo, cargado de una nueva energía, incluso una visión transformada acerca de mi persona, sin embargo, los ciclos ha sido muchos, siento la acumulación de ellos, en esta ocasión me esa costando más volver reiniciada.

 

Creo, sin temor a equivocarme, que esta situación se da porque viene un brinco más grande, como si la gran piel de serpiente, araña o para que suene más bonito de oruga se retirara de forma más evidente, está siendo arrancada de lo más profundo y eso duele más.

 

Veo a lo lejos una gran luz acercarse, como si me deslumbrara de lo brillante, es por eso que mis miedos se tornan más densos, ese miedo al éxito es otro anclaje que he llevado a cuestas y que también he ido desbloqueando poco a poco, aunque me caracterizo por ser una persona audaz, el temor esta siempre presente.

 

En conclusión, con este escrito la espalda se aligero un poco más, creo que la idea central es no perder de vista el “Para que” se hacen las cosas, la libertad está en tu mente, la creación es para disfrutarse y la vida para vivirla mejor, como dice la canción.

 

Si notas que llegan los fantasmas de la maldah a tu mente, cuerpo y emociones, entonces siéntate a liberar de alguna forma, al fin y al cabo, la libertad está en tu mente… ¿Qué loco no?