Siempre que se cierra un ciclo en la vida de las personas ocurren nuevos movimientos, de cierta forma he aprendido a seguirlos sin patalear; este cambio que me sucedió tal vez no se note mucho, solo han sido pequeñas variaciones de actividades a las que estaba dirigiendo mi energía, sin embargo, todos estos resultados que se están dando actualmente aunque sean pequeñas semillas en germinación no ocurrieron de un momento a otro.

Primero me preparé, estudie esto y lo otro, hice un poco de todo y finalmente experimenté en distintas aplicaciones de lo que había absorbido mi cuerpo, mente y alma, esto es un poco como cocinar algo rico, tal vez al principio no sabes ni cocinar, después investigas los platillos y cómo se hacen, luego adquieres lo necesario, utensilios, ingredientes, etcétera,  paso siguiente practicas, en el proceso, te quemas, hechas a perder, incendias la casa, en fin, pasas por todos los errores así como pequeños logros o éxitos, incluso en ocasiones cambias drásticamente de decisiones respecto a la actividad que estas realizando, puede que te des cuenta que eres mejor apagando incendios que cocinando, o tal vez descubres un nuevo producto alimenticio y dejas atrás la cocina para dedicarte a enfrascar tu nueva formula.

Cada quien tiene su forma de procesar su vida y le funciona de acuerdo a las expectativas, circunstancias, capacidades, habilidades entre otros puntos a tomar en cuenta; lo importante es que todos deseemos algo para motivar nuestra vida, aquí entran las generalidades y a la que quiero llegar finalmente es a la de tomar acción, pues esta el la clave para generar cualquier resultado.

Primero esta el reto de salir de la zona de confort, luego de domar ese león esta el gran desafío de tomar acción, en este punto todos sabemos que es un paso que se da para lograr cualquier objetivo, lo siguiente, es mantener la labor diariamente aunque sea en pequeña proporción, un espacio de tu día para realizarla pero es esencial que las maniobras estén encaminadas para llegar a un mismo objetivo; a mi me sucede que por ser distraída termino haciendo cosas que no me llevan a donde voy, esto termina quitándome energía, tiempo, dinero y esfuerzo, así hay que volver a la visión inicial para retomar el pasaje.

La parte más difícil está en la toma de decisiones, pues estas son determinantes en nuestras historias; tenemos el libre albedrío y contamos con intuición, sabemos qué nos hace daño, qué nos supera, cuales son nuestros más grandes miedos, pasiones, en donde están nuestras oportunidades, conocemos nuestros vicios así como nuestras armas, entonces, solo es cuestión de sacar las mejores porciones de cada una de las características que conforman nuestra personalidad, para poder realizar ese pastel exquisito que nos espera para saborearlo; hay que tomar en cuenta que la vida esta siempre en constante cambio y movimiento, lo bueno pasa, lo malo pasa, no ayuda por eso aferrarse a nada, dejar ir lo que el universo te esta indicando que no es para ti y darle una oportunidad a lo que insiste en quedarse.