Cuando una persona dedica su vida a ser productiva, emprendedora, audaz, tiende a ser observada por la sociedad cuidadosamente, hay gente que apoya a estos individuos, otras que se dedican a acosarlos y perseguirlos. Lo cierto es, que en cualquiera de los dos casos lo único que se demuestra es interés; en el segundo caso el enfoque es retorcido, enfermizo e irritante, pero al final se le dedica tiempo y atención.

De repente al tener un trabajo con una posición específica, ya sea en los medios, como jefe, capacitador, etcétera, se tiene en las manos una responsabilidad mayor con la sociedad, pues te conviertes en un modelo a seguir, negativo o positivo tu comportamiento o acciones se vuelven claves para las personas que en ese momento te rodean, es agradable sentir que estas causando un efecto con tu quehacer, pero a la inversa resulta muy difícil y estresante lidiar con la presión pública. 

Ser diferente, original o tener una visión innovadora siempre crea paradigmas en el entorno, los pioneros o revolucionarios luchan ante las mentes cerradas y tienen que convencer a los que se resisten al cambio, sin embargo después de la tormenta viene la abundancia, siempre hay una ganancia, bien dicen que “el que no arriesga no gana”.

“Lo importante, es que te mantengas inmóvil en el ojo de los huracanes que te rodean”, con estas palabras, canalizadas por Doreen Virtue en su oráculo de los ángeles, resuelve tan importante misión, ésta es seguir tu camino sin dejarte vencer, que no te afecten las críticas, los insultos, los acosos, así como todas las vicisitudes que se presentarán a lo largo del camino; el secreto está en mantenerse calmo y en pie.

De cualquier manera me impresiona hasta dónde pueden llegar las personas que no tienen un sustento emocional sano, no se encuentran equilibradas espiritualmente y andan por la vida buscando otras vidas para intervenir; ciertas acciones son dignas de una locura bizarra de la que resultan solo experiencias negativas y desagradables, tal es el caso de aquellos que te investigan, hostigan, juzgan, sabotean, en general los humanos cometemos estas barbaridades pero en pequeña escala, decía mi hermana cuando estudió su maestría en desarrollo humano que todos tenemos una fijación en cantidades moderadas, pero es evidente cuando alguien es socialmente “incómodo” algunos ni siquiera poseen alguna enfermedad diagnosticada y sólo se tratan de malos hábitos adquiridos, algún trauma o simplemente falta de autoestima.

La envidia y los celos provocan muchos de estos problemas, estas emociones llegan cuando se está dispuesto a recibirlas, para esto hay que estar preparados; la espiritualidad, siempre lo he dicho es una disciplina que incluye cuerpo, mente y alma, todos los días hay que tratar de mantenerse ocupado para canalizar la energía negativa, busca una actividad en la que puedas descargar toda mala sensación, porque no importa que tan lejos estés de la situación, ella estará siempre dentro de ti, al menos que la liberes con amor y alegría.

Cuando te descubras actuando así busca en tu interior que es lo que te lleva a cometer estos actos, siempre hay una explicación; al contrario si tú eres el ofendido, recuerda, no existen las víctimas, de algún modo diste pie a que se diera esa situación, basta reconocerlo y no seguir el juego, para que esa persona se aleje sólo necesita sentirse ignorado, Kryon canalizado por Lee Carrol menciona una frase “es como jugar pin pon, si la otra persona deja la paleta ya no encontrará la pelota en donde rebotar”.

Nunca te sientas amenazado por los logros de los demás, siempre habrá algo maravilloso para ti, aléjate cuando te hagan explotar y libera la “mala vibra” con ejercicios mentales o espirituales, yo recomiendo la meditación, encuentra tu camino y no dejes que nadie tome el control, solo tú eres dueño del afamado destino… ¿qué loco no?