Han pasado muchos años desde que mi abuelo se encuentra enfermo, según cuentan padece de males desde antes de que yo naciera, su dolor y sufrimiento, parecen venir desde algo más profundo que su cuerpo, pues agoniza sin enfermedad, todos los nietos, hijos, familiares y amigos, nos hemos despedido en múltiples ocasiones de él, su dolor nos duele, mucho más que pensar en su ausencia, es más inhumano pensar en que tendrás cerca a la persona que quieres, pero sufriendo constantemente y con una desdichada calidad de vida.

Aunque mi escrito gira en torno a la despedida de mi abuelo, es de mi abuela a quién quisiera hacer la mayor mención, ella, es el pilar del hogar, el sol de quién giramos todos los hijos, nietos y bisnietos; una señora fina de gran carácter que creció muy sola y apartada, religiosa de hueso colorado, callada pero siempre con una opinión, una roca para expresar sus sentimientos, fría en su expresión, siempre fue obsesiva con la limpieza, también le gusta el orden, la disciplina, incluso podría compararla con un militar, es muy aprensiva con sus cosas, así como con sus hijos, esa señora que ha sido a su manera mi abuela, muestra un gran corazón cuando se lo permite, dentro de ella yo veo una niña lastimada por las circunstancias de la vida, con un caparazón que la ayuda a vivir.

Al lado de mi abuelo siempre está mi abuela, con la esperanza de que mejore, sentada horas tomándolo de la mano, en todas sus enfermedades ha estado al pie del cañón, de ahí creo que yace la misión de mi abuelo de existir, darle sentido a la vida de los demás, unir a la familia, sensibilizar a la abuela, crear un ambiente de solidaridad y paciencia; mi abuela es su más grande razón para quedarse, es un hombre necio, crecido en el campo; hay una historia urbana que se cuenta en la familia que mi abuela en realidad no se quería casar con él, que ella esperaba por un hombre culto con una profesión, mi abuela ya grande para su época, opto por casarse con mi abuelo, un agricultor, tosco, ordinario, pero con un corazón gigante y que no se haga porque era guapísimo, yo creo que eventualmente el amor hizo su tarea basado en la convivencia, los retos juntos, la familia, los desacuerdos y problemas, toda una combinación que llegó al extremo de unirlos tanto, que incluso la propia muerte no los puede separar.

Mi abuela ya no espera nada, solo espera, está cansada, enferma, más que él, pero no le quita su protagonismo, porque hasta eso respeta de su viejo, con creencias machistas ella le da su lugar obedeciendo primero a las necesidades de él, allí donde está, ella aguanta todo, ya no le importan sus cosas, ni la limpieza, ni el orden, ahora solo espera un día más de vida con él.

Buscar el amor con alguien, es considerar cómo vas a caminar todo el camino, no solo el idilio de una temporada, cuando acaba la energía, cuando llegan las desavenencias de la vida, es ese ser que estará dispuesto a sostenerte la mano junto a ti…¿Qué loco no?