Los sueños, son como unas esculturas de barro, se van amasando poco a poco, hasta que se convierten en algo que se acerca a lo que querías; hay ocasiones que nunca llegan a tomar forma y se quedan en burdos pedazos de ladrillo, otras, se convierten en hermosas piezas de arte que superan las expectativas, todo depende siempre, del creador.

Fui invitada a crear una serie de imágenes para una exposición de arte, me costó mucho trabajo inspirarme, en estos dos últimos años he tratado de dejar a un lado todo lo que no me produce ganancias económicas inmediatas; aunque no he tenido mucho éxito en el intento porque siempre termino realizando actividades creativas que no tienen con seguridad un ingreso fijo, ahora sí que solo, por amor al arte, siempre he creído que son estas actividades, las que llenan de vida el alma, todas aquellas que causan una gran emoción, alegría, pasión al realizarlas. Había dejado de realizarlas por los gajes que la adultez me estaba mostrando, sin embargo, llegué hasta ahora realizando actividades que me llenan de esa inconmensurable exaltación y que además me proveen un ingreso aunque sea modesto, mi muestra me re-inspiró y creo que para eso apareció en mi camino.

La diferencia de hace dos o tres años a la actualidad, es que no me dejo llevar de decisiones emocionales tan fácilmente, trato de darle tiempo a mi corazón y mi cabeza para que se pongan siempre de acuerdo, de cualquier manera sigue habiendo tropiezos aunque han dejado de ser tropezones, una amiga me decía que los cambios en tu vida son como cuando le abres a una llave del agua y sale un gran chorro, al principio van a ser bruscos porque no estás acostumbrado a tomar esas decisiones o actuar de un cierto modo, pero poco a poco vas modulando el flujo del agua en la llave, se va volviendo elegante, convincente y va volviéndose parte de ti.

Lo más difícil es decidirse a abrir el grifo, las motivaciones positivas o negativas te van dando pie a realizar nuevos cambios en la vida, pero nunca debe negarse el poder propio, ese que le tememos porque tal vez podamos abusar de él; no hay poder que no corra peligro de desbocarse, mientras no esté encomendado a una hermosa guía o fe, no me refiero ni siquiera a la religiosa, es la fe esa que mueve montañas; pero el camino principal que da el señalamiento, es siempre el corazón; el otro día escuche a una madre aconsejando a su niña, que estaba discutiendo con otra porque no quería regalarle algo, ella le dijo, ¿qué te dice tu corazón hija?, esa es una forma maravillosa de enseñarla a tomar decisiones, por supuesto que los amantes de la razón me van a contradecir, pero con certeza el corazón va a crear esas emociones que llegarán al cerebro en forma de pensamientos y ellos realizarán una noble labor, nunca debe olvidarse tampoco el estándar, pues con este determinas, cómo protegerás tu dignidad.

Al elegir un sendero afectas a las personas que están a tu alrededor, aunque la decisión te pertenezca, no puedes tomarla sin considerar que las piezas del rompecabezas se van a mover y después ya no embonarán igual; pero no es motivo de preocupación o de miedo, si elegiste una opción errónea la vida da siempre da nuevas oportunidades para crear una nueva situación, una base para resolver que nunca falla es la de, que disposición ayudará a más personas, también si tu cuerpo te está diciendo con tensión que algo anda mal, escúchalo, pues es tu intuición la que esta llamando.