Hoy hice tremendo berrinche por dos cosas, tonterías, banalidades y, a pesar de que soy berrinchuda, no había renegado tanto como ahora hace mucho, me di cuenta que puedo deshacerme fácilmente de esas incomodidades con un excelente método; además, de mis afirmaciones y el desahogo, lo que hice fue preguntarme ¿qué te hace feliz? Eso bastó para recordar que tan solo respirar ya me hace feliz, porque me permite tener la oportunidad de vivir.
Recordé una vez que vi un reportaje de un hombre que contaba su historia, el personaje había tenido un accidente cuando era pequeño, su casa se incendió y él sufrió quemaduras de último grado en todo el cuerpo, contaba el señor que su niñez fue horrible, todos sus compañeros se burlaban de él, le llamaban monstruo entre otros insultos, ya no quería ir a la escuela, pero en su casa lo apoyaron mucho y lo animaron, no recuerdo la verdad cual fue el motivador que menciona, pero lo que quedó muy grabado en mi memoria, fue, lo que le dijo a su entrevistador: “Yo no sé cuáles son tus éxitos, pero el mío comienza cada mañana al respirar”; por supuesto para él, era una razón para estar agradecido, pues el accidente pudo haberle causado la muerte.
Cuando pregunto a la gente, ¿qué te haría feliz? suelen contestar, un carro nuevo, una casa, un viaje, unas vacaciones, un trabajo, una pareja, bla bla bla…pero siento que apreciar los detalles de la vida es lo ideal, la acumulación de estos instantes dan como resultado una vida llena de felicidades, la humildad es forjada por el agradecimiento, gracias porque tengo ojos, gracias porque tengo boca, gracias porque tengo pies, gracias, gracias…este ejercicio es básico para atraer más cosas qué agradecer en la vida, si te quejas, creas más de lo mismo.
Llegar a mi casa y quitarme los zapatos, hablar con mi familia y hacerles la voz de duende, la compañía de mi mascota, escribir una idea, chatear con mis amigas, recostarme en el pasto, decir una ocurrencia, sentir el viento, oler el incienso, acariciar las manos de mi pareja, terminar un proyecto, tomarme un té, la lista es larga, esas son algunas de mis felicidades.
En el andar aquí en la tierra, reconocer los momentos felices, ayuda a encaminar los esfuerzos para cumplir tu misión, el error es pensar que la felicidad se basa en la sonrisa, muchos momentos felices son en silencio, en descanso, en llanto porque te hacen sentir la vida misma, vibrarla, sentirte real.
¿Sabes? por el único hecho de existir ya eres un ser magnífico, la felicidad es una decisión, se puede decir que no a todo lo que te agobie, en el momento que tú quieras, puedes negar la entrada a los malos pensamientos, verás que con esta acción, lo mejor llegará, porque hay que pensar, que ya esta aquí…¿qué loco no?
Escritos de hace 11 años